1.
Esperar con el tiempo de una nueva madeja
de puntadas inéditas
y de abrazos hermanos.
Esperar con los ojos prendados
de futuros abiertos
de futuros de luz,
futuros sororales y hermanados.
Esperar una lluvia refrescante
que fértil nos regale una semilla.
Esperar la venida y el anuncio.
Esperar.
Esperar las mañanas que nacieron
cuando Belén llegó a nuestro horizonte.
2.
El tiempo de la espera
madura cada fruto,
en el silencio
alertan
los sentidos del alma.
Cada silencio llega
con cargas
de señales, y rutas
al borde del camino.
El tiempo de la espera
madura
las semillas
y el corazón se abre
a germinarlas.
3.
El lobo y el cordero
pastarán juntos
Ya tocan las campanas
de un mundo diferente
la armonía se asoma a la ventana
con anuncios de paz
y de alegría.
Bailaremos la danza
del abrazo
y la cena de hermanos
que redime
la cena miserable de Vallejo
y el camino
cuyo polvo atraviesa
las miradas de angustia.
El lobo y el cordero
entrelazados
anuncian nuevos días
y el tambor
armoniza las mañanas.
4.
La voz del mensajero
se acerca desde lejos
anuncia en sus palabras
que el nuevo tiempo llega.
Por montes y collados
por llanuras y valles
se proclaman
la luz
y la esperanza.
Bandadas de palomas
nos dejan una estela
y el horizonte
se llena de arreboles.
Llega la nueva tierra
la paz del corazón
la sonrisa serena la mañana.
5.
La luz viene de nuevo.
Nos traerá
retazos de esperanza
ante las noches
que tomaron el mundo.
Nos traerá
retazos de acogida
ante tanta violencia que nos cerca.
La luz alegrará los corazones
y entonaremos cantos de amor en
madrugadas.
La luz conquistará pasadizos oscuros
y llenará de flores
los días grises.
La luz tocará nuestra puerta,
si la encuentra cerrada
regresará a las sombras
y pasará de largo en nuestros días.
6.
MARÍA DE NAZARET.
La noche de los tiempos
se derrotó en tu entraña.
En tu matriz de joven
acunaste mañanas transparentes.
Tu mirada pregunta
tu duda,
terminan en un fíat
que escribió nuevas líneas
y dibujó senderos:
madrugadas sororas
y caminos amados, conocidos.
La noche de los tiempos
se derrotó en tu entraña.
La vida fue posible
tejiendo otras puntadas.
Y el horror y la muerte
quedaron derrotados.
7.
La noche de los tiempos
se derrotó en tu fíat
y el mundo se hizo hermano
en tu matriz de vida.
Los brazos enlazados
en círculos y abrazos
miramos adelante
con nuevas esperanzas,
con la alegría
de un pan que se reparte
y alcanza
para comerlo todos
setenta siete veces siete.
En mañanas de espejos
tejimos nueva entraña.
8.
El orbe entero
se liberó en tu entraña,
constelaciones
cometas
asteroides
encontraron sus nombres,
las galaxias de estrellas
anunciaron
estelas fulgurantes…
en tu entraña
se dibujó
la ruta de la energía de amor.
La vía láctea
nos invitó
a su círculo.
9.
Y la espera camina en nuestras ansias
y desde lo profundo
llega con su paso silente
y abriga las miradas amigas.
Arboles a lo lejos
forman el horizonte con colores de iris
con dechados de amor.
Resuenan las trompetas
de un mundo que en pañales cobija sus
mañanas,
el júbilo se acerca
las manos enlazadas
miradas que acarician.
10.
Se acercan la mañana
y la noche
que cambiará las rutas.
Se anuncian las estrellas
que jalan los ensueños
y dibujan
los arcos de colores
plenos de buenas nuevas
pletóricos de días por llegar.
La estrella que nos guía
en las noches sin rumbo
y añoranzas perdidas.
11.
La voz de dos mujeres
se escucha en lontananza
la profecía que crece
y anuncia para todos
una nueva canción.
La profecía
que anula
el injusto paisaje
y perfila
las ondas
de caminares nuevos.
Caminares hermanos
sororales entrañas.
La voz de dos mujeres
se escucha en lontananza
y anuncia
entre montes y valles
un tiempo luminoso
por llegar.
12.
Atraviesa los mundos
la luna con sus ciclos
y anula
las fronteras.
Corazones hermanos
dibujan horizontes
y días cotidianos
pletóricos de amor.
La hermandad de las lunas
llena nuestros espacios
duermevela tranquilo
amanecer-portales
que convocan
lo humano
de las sombras.
13.
La noche iluminada
da calor.
La noche iluminada
llama
a los vulnerables,
cobija sus dolores
convoca sus sonrisas
abraza sus pesares.
La noche iluminada
sana
el herir del mundo
y transita la muerte al otro lado.
La noche iluminada
calienta en unas pajas
todo el hielo
en los orbes.
14.
La voz del mensajero
voló por las colinas
y atravesó los riscos.
su voz tejió las ondas
de color esperanza.
Les ha nacido un niño
que trae un orbe amable
una entraña sorora
de nuevos caminantes
que encontrarán su nicho.
Les ha nacido un sueño
que teje en sus mañanas
las tardes bendecidas.
Todo verdor florece.
15.
Ese niño
recoge los pesares
y anima los abrazos
Ese niño te espera
en un nuevo paraje,
las lunas acarician
mientras las noches huyen.
Ese niño
se apoya en tus andares.
Caminos
que te llaman
y esperan sus mañanas y tus días.
Ese niño nacido
te sanará del mal
que ronda
el corazón de los humanos.
16.
Ese niño que llega
pisa tu corazón
con pisada de infante
y alberga
tus honduras más profundas
donde el bien
se hace grande
en tus geranios.
Ese niño
-su estrella itinerante-
redime
las entrañas
de un mundo que perdió
sus horizontes
su amor en las mañanas
17.
Un niño en un portal
invita
a los paisajes diferentes.
Un niño en un portal
anima
con su mano
las miradas de amor
en cada tarde.
La aurora
trae cantos
y sonrisas de paz.
18.
La estrella nos anuncia
que ha llegado el momento
¿Ha nacido en tu centro
un nuevo sol?
La estrella nos anuncia
un tiempo transformado
saldremos de los túneles
de las guerras
del odio y del rechazo
saldremos de las armas
la violencia agoniza
y está herida de muerte.
La estrella nos anuncia
un Kairós de mañanas luminosas.
19.
Adviento hoy:
espera lo soñado
deseos que se acercan a su fuente,
calma que no llegó
en cada jornada.
Adviento hoy
esperas nos habitan,
voces en armonía
que cantan en sordina
sones de amor
anuncios de hermandad,
memorias de aguas limpias.
Deseos que se acercan a su fuente.
Violencias
huyendo en cada tramo.
La muerte se derrota.
20.
Épocas que se anuncian
en su aurora,
girasoles en flor
abren su aroma
porque llega
el crisol
de un nuevo tiempo.
Todo verdor florece.
Mañanas que se asoman
en la ruta
de luces y sonrisas,
de manos enlazadas.
La rosa de los vientos
nos invita.
21.
El invierno se va
cesan los fríos,
el aroma de flores
nos amiga.
Ese niño
nos trae nuevas lunas
las estrellas nos llegan
en cada amanecer
junto con las alondras
y los trinos
que susurran una buena noticia.
Y la luna camina en arreboles.
En cada esquina
la Presencia Divina
se hace carne.
Todo verdor florece.
22.
De oriente y de occidente
se escucharon las voces
y Dios se hizo presente
entre las pajas
de un portal marginal.
De oriente y de occidente
se atravesó el planeta
y abrazó con sus manos
el orbe y sus galaxias.
Las voces mensajeras
trajeron el augurio
de rondas
que trenzaron
peregrinaje inmenso
y fuertes corazones
en la ciudad dormida.
23.
La palabra
transita la ciudad.
El anuncio
que llega y que bendice
evapora el olor de los desechos,
las calles se hacen luz
los amantes se aman
y los niños y niñas juegan rondas.
Cada tarde en la esquina
la estrella
nos convoca a un tiempo nuevo
un mundo por hacer en nuestras manos…
y los deseos
florecen como gotas de la lluvia.
24.
La voz de los profetas
habita la ciudad
se hace grande en la historia,
la voz de los profetas
nos llena el corazón
de pasajes abiertos
de caminos de amor y de justicia.
La voz de las profetas
atraviesa los siglos
destruye las distancias
remienda las heridas…
La voz de las profetas
nuevos ciclos de vida
que arraiga en un portal.
25.
¿Y por los corredores de tu vida
habitan ese niño
y su promesa
de mundos por nacer?
Mundos en los que las semillas
de parajes sororos y hermanados
rediman la injusticia
la negación del otro
los desprecios humanos
las agresiones diarias
los juicios arbitrarios.
¿Y por los corredores de tu vida
habitan ese niño:
sus bienaventuranzas
y la Buena Noticia?
¿QUÉ ESPERAR ESTE ADVIENTO DEL 2025?
Yo espero lo soñado, mis deseos se cumplan…
Los hombres y mujeres dejen de perseguirse, de matarse en sus días
Ucrania, Gaza, El Congo
Sudan y otros países…
no se asesinen más y se encuentren hermanos.
Los campos y ciudades de Colombia
se aneguen en ternura
y se acaben las bombas, los cilindros, las armas, los secuestros
los discursos de odios…
Las calles silenciosas
sean remansos de vida
y no oscuro peligro.
Yo espero en este adviento
las armas en el mundo
carezcan de sentido
y se queden inútiles
perdidas al rincón de los viejos zapatos
y el camino a la paz sea bordado de rosas…
Las violencias diversas
que maltratan mujeres
y abusan de menores
se choquen contra un muro.
Yo espero en este adviento
que la sororidad se haga
un lecho de amor
que invite a los abrazos
las mujeres se hermanen
y construyan un mundo de todos para todos.
Yo espero en este adviento
la rosa de los vientos nos lleve
hacia una luna
que dibuje
caminos a la luz y estrellas fulgurantes.
La calma se convierta
Sentido cotidiano
y la justicia crezca
con abrazos de un mundo diferente.
¿QUÉ ESPERAS TÚ?
Carmiña Navia Velasco
