12/04/2012
Tengamos paz
Hola, amigas y amigos.
Es el mensaje pascual de Jesús. Es bueno que reine la paz en el mundo, como piden las mises, pero hay que empezar por barrer la propia casa y tener paz entre nosotros, que siempre será más fácil. La paz no llueve del cielo sino que hay que fomentarla y ampararla día a día. Y si nos levantan la voz, susurraremos que por favor, por el amor de Dios, nos dejen vivir en paz. Lo tantas veces dicho, cada uno en su casa y Dios en las de todos.
Andrés Torres Queiruga nos honra con un breve artículo que acaba de escribir «por respeto a la verdad» en el que distingue entre teología y fe, y que luego apoya con los párrafos de su libro ‘Repensar la resurrección’ que han sido objeto de la controversia. Da ejemplo de su temple y categoría humana.
Entramos ya en las semanas de Pascua. A ver si respiramos hondo y nos alegramos entonando aleluyas.
Fray Marcos defiende la necesidad de vivir la fe en comunidad. «La confianza hay que ponerla en lo ‘invisible’. Lo que se puede ver y palpar, no puede ser objeto de fe.» «Jesús descubre al hombre todas sus posibilidades: trascenderse a sí mismo y llegar a ser divino».
José Antonio Pagola nos dice que no hemos de asustarnos por tener dudas de fe. «Las dudas, vividas de manera sana, nos salvan de una fe superficial, la que se contenta con repetir fórmulas, sin crecer en confianza y amor.»
Enrique Martínez Lozano advierte: «Los evangelios no son –ni pretenden ser- crónicas periodísticas… Son, fundamentalmente, catequesis»… hoy sobre la fe. «La paz y el dinamismo que habitaban a Jesús, se nos regalan también a nosotros».
José Enrique Galarreta aclara que cuando Jesús da la paz «se constata un hecho. Cristo produce la paz. El es nuestra paz, la paz con Dios, la paz entre nosotros.» La Misión se define como «hacer presente el Espíritu, hacer presente la reconciliación del género humano con Dios, su Padre.»
Las Lecturas de este domingo son estupendas. Un envidiable retrato de las primeras comunidades (Hechos) y un alegato a favor del amor (1 Juan).
Las Oraciones para la eucaristía incluyen una plegaria poética de Florentino Ulibarri (a modo de salmo) y la anáfora sobre la fe y la confianza que he sacado del libro de los ’60 encuentros eucarísticos’.
José Arregi concreta en pocas líneas qué representa la Pascua. Y alude al final a la condena de Torres Queiruga. ¿Que qué es la Pascua? «Preguntad a los discípulos de Emaús cómo les ardió el corazón en el camino de la vida».
Eloy Roy describe magistralmente cómo se fueron gestando los evangelios. «Es inútil romperse los sesos tratando de saber cómo resucitó Jesús de entre los muertos y si caminó realmente sobre las aguas…» «Él está vivo. ¡Más que nunca! La prueba de que no se ha ido, somos nosotros…»
Dolores Aleixandre narra la historia de los dos pichones que tuvieron que entregar al templo José y María para rescatar a su hijito. Cuando Jesús se enteró de lo del rescate… debió parecerle que era eso lo que él quería ser de mayor: «servir y dar la vida en rescate por muchos».
José Luís Vilanova ha compuesto con cuatro palabras una estampa poética, radical y profética, de lo que ha de ser y significar la Pascua entre nosotros.
En Multimedia, Asun Gutiérrez ha glosado el Padrenuestro en clave ecológica. Una presentación con mucho calado.
La Pausa de Marta Salazar recoge una severa sentencia que no hemos de proyectar sobre otros sin haberlo reflexionado antes para nosotros mismos.
En el instante, Asun Gutiérrez alaba el valor de la música con una afortunada frase de Platón.
Felices Pascuas. Shalom! Y un abrazo entre aleluyas.
Rafael Calvo
info@feadulta.com
José Arregi concreta en pocas líneas qué representa la Pascua. Y alude al final a la condena de Torres Queiruga. ¿Que qué es la Pascua? «Preguntad a los discípulos de Emaús cómo les ardió el corazón en el camino de la vida».
Eloy Roy describe magistralmente cómo se fueron gestando los evangelios. «Es inútil romperse los sesos tratando de saber cómo resucitó Jesús de entre los muertos y si caminó realmente sobre las aguas…» «Él está vivo. ¡Más que nunca! La prueba de que no se ha ido, somos nosotros…»
Dolores Aleixandre narra la historia de los dos pichones que tuvieron que entregar al templo José y María para rescatar a su hijito. Cuando Jesús se enteró de lo del rescate… debió parecerle que era eso lo que él quería ser de mayor: «servir y dar la vida en rescate por muchos».
José Luís Vilanova ha compuesto con cuatro palabras una estampa poética, radical y profética, de lo que ha de ser y significar la Pascua entre nosotros.
libro 1º de la colección feadulta.com
ISBN 97884-7631-015-1
204 páginas, 21 x 15 cm, rústica
PVP 12,00 €
Reúne cuarenta «cartas», independientes y circunstanciales en su origen, que constituyen un ejercicio de libertad evangélica e invitan a ahondar la mirada, a creer en la bondad y a vivir en paz sin eludir riesgos y errores.
Quieren releer los viejos dogmas y las viejas doctrinas desde la ternura como único criterio.
Sugieren caminos para una nueva Iglesia fraterna, para una fe adulta y liberadora, para un seguimiento transformador de Jesús en el siglo XXI.
La última parte del libro recoge varias cartas inéditas, escritas por José Arregi en días de silencio.
INDICE
Sobre estas páginas
I Al encuentro de Jesús
1. Para conocer a Jesús
2. Si la Navidad te entristece
3. Quiero celebrar la Navidad
4. Jesús, María y el Espíritu
5. Las tentaciones de Jesús y las nuestras
6. ¿Jesús fue célibe?
7. ¿Jesús resucitó?
8. ¿Cómo se aparece Jesús?
9. El Cuerpo de Jesús
10. El Padre, el Hijo y la santa Ruah
II Caminantes
1. Profetas en el desierto
2. Todos somos santos
3. ¿Por qué nos bautizamos?
4. Las Bienaventuranzas
