Querido Rafael,
Desde Taiwan, China, nos unimos ti y tu familia y amigos y amigas en ese dolor compartido y aunado en un solo AMOR.
Nosotros los casados sabemos que nunca podríamos alcanzar a ser lo que somos sin esa ayuda y compañía de una buena esposa.
Tu trabajo y apostolado ha sido magnífico y extenso. Cada semana gozamos tus mensajes y los de tus compañeros y colaboradores, que cada día son más.
Diles a Florentino y a Salomé que después de tu introducción son ellos dos los que gozo por delante.
Mil gracias por proporcionarnos suficiente estupendo material para una semana de RETIRO CASERO.
Abrazos muy afectuosos de Pancho y Ana Borboa
