Querido Rafael: Quiero darte un abrazo muy fuerte y acompañarte con mi corazón en estos momentos de dolor para tí. Lo mismo que estamos unidos a través de esta página que tanto nos ayuda. Sé que tienes una fe fuerte y muchos recursos espirituales para vivir este duelo y sobre todo muchos amigos que como yo, aunque no te conozco personalmente, sí afectivamente pues siempre me has atendido en todo lo que he necesitado. Gracias por comunicárnoslo. Yo también me llamo como tu mujer. Hasta siempre.
Conchita Calderón
