Cito de la carta: «las apariciones del crucificado… no son narraciones de «hechos» que pasaron, sino «formas expresivas» para transmitir las creencias. Por lo tanto, hay que… relativizarlos y descubrir el «mensaje» que subyace»
He leído con harto trabajo gran parte de su libro LA RESURRECCIÓN». Y me digo: Dejémonos de disquisiciones cultas, que fatigan mucho y no «aclaran» nada. Lo cierto es QUE JESUS APARECIÓ A LOS APÓSTOLES: LE «VIE-RON, LE CON-TEN-PLA-RON…» y dieron nada menos que TODA SU VIDA Y TODA SU SANGRE. Gracias, Señor, porque nos das el don inapreciable del SENTIDO COMÚN. Agur, ondo izan.
José Z.
