Te invitamos a estar, por unos instantes, en la tierra de los sueños y las utopías posibles… esperando que en ti encuentren unas manos y un corazón dispuesto a hacerlos realidad.
Imagina un lugar donde las personas son valoradas por lo que son en sí mismas, y no por lo que tienen, o lo «útiles» o productivas que son.
Imagina un lugar donde las personas saben compartir humildemente lo que tienen y lo que son.
Imagina un lugar donde todos sienten en carne propia el sufrimiento y las lágrimas de sus prójimos.
Imagina un lugar donde nadie quiere mejorar él sólo, olvidando a sus hermanos.
Imagina un lugar donde los que no cuentan para nadie, allí son acogidos, tratados y escuchados como iguales.
Imagina un lugar donde las personas saben ponerse en la piel del otro y escucharle de corazón.
Imagina un lugar donde las personas contribuyen a la paz con su manera de vivir y convivir.
Imagina un lugar donde las personas se comprometen en una causa justa sin miedo a las consecuencias.
Algunos ya están haciendo realidad ese lugar. ¿Te unes a ellos para que brille la luz de un MUNDO NUEVO sin «contaminación» alguna?
Tomado de una
Campaña de Caritas
