TIEMPO ORDINARIO
Empezamos el Tiempo Ordinario que abandonaremos al comenzar la Cuaresma y volveremos a tomar después del tiempo pascual, para seguir con él hasta Adviento.
El nombre tan poco poético, se debe a que abarca todas las semanas que quedan fuera de los tiempos litúrgicos que se llaman fuertes. También se llama “per annum”.
Durante este tiempo iremos repasando las enseñanzas más significativas de Jesús. No se trata de un recorrido cronológico ni de recordar una biografía de Jesús sino de recorrer los evangelios para encontrarnos con él.
Los evangelios son teología narrativa que las primeras comunidades fueron creando a partir del Jesús histórico. Este proceso ni fue fácil ni estuvo exento de dificultades. Fue una larga experiencia que empezó en Pascua.
Los domingos de cada ciclo leeremos a uno de los sinópticos, pero en los días de feria iremos leyendo todos los evangelios, para tener una panorámica general.
No intentan informar de lo que dijo e hizo Jesús durante su vida sino acercarnos a su figura. Que los relatos se ajusten a los hechos no tiene ninguna importancia.
La importancia de cada relato estriba en el mensaje, que nos invita a vivir lo que vivió Jesús. Por eso es necesaria una exégesis como sucede con cualquier texto antiguo.
Después del Bautismo
Lunes de la 1ª semana (Mc 1,14-20)
Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: convertíos y creed el Evangelio. Vio a Simón y Andrés, que estaban pescando y les dijo: Venid conmigo y os haré pescadores de hombres. Dejaron las redes y lo siguieron. Más adelante vio a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.
El mismo mensaje pero nuevos seguidores
Juan ha terminado su misión. Jesús toma el relevo y va a continuarla. Para ello se aleja de Jerusalén, del control de la jerarquía para tener mayor libertad. No hay ruptura, solo profundización; comienza con el mismo mensaje.
Se ha cumplido el plazo. Lo anterior queda superado por la nueva acción de Dios que irrumpe con fuerza. Solo exige por parte del hombre la renuncia a toda injusticia (convertíos) y una confianza total en la acción de Dios.
La empresa que quiere llevar a cabo Jesús supera las posibilidades de una sola persona. Jesús ve necesario llamar a la colaboración de los sencillos, empezando por dos parejas de hermanos que incorpora muy pronto a la tarea de instaurar el Reino de Dios.
Recordemos que es un relato. No es verosímil ni lógico que lo abandonen todo de inmediato. Nos quiere advertir de la urgencia y radicalidad de la tarea que Jesús quiere llevar a cabo y que exige respuesta inmediata.
Hoy sabemos que el seguimiento de Jesús ni fue tan radical ni exigió una ruptura total con su trabajo ni con su familia. De hecho Jesús va a casa de Simón y cura a su suegra. Y Jn nos dice que después de su muerte Pedro decide ir a pescar e invita a los demás a acompañarle.
Fray Marcos
