
Por Paul Ferrini. La manera más fácil de abrir tu corazón es pedir ayuda u ofrecerla. Si estás teniendo dificultades, pide ayuda. Pídesela a un amigo. Pídesela a un extraño. Pídesela a Dios. ¡¡Pide!! La puerta del corazón no puede abrirse si no le das permiso para que se abra… No te pierdas esta meditación.
