
Que peligro poner el corazón en las riquezas, en los bienes materiales, en la búsqueda del poder humano, los placeres… La salvación no está en cumplir cosas, sino mayormente en desprendernos de otras muchas. Tenemos el compromiso de utilizar las realidades terrenas para la solidaridad con los más necesitados, para restablecer la justicia en una sociedad de injusticias, para testimoniar que el hombre vale por lo que es, no por lo que tiene.
