Saludo desde mi ermita-laica. Paz y Bien.
Amable José Antonio:
He leído con interés algunas de sus columnas, y la verdad sea dicha, me han sido útiles, y las he compartido.
Sin embargo, permita un pequeño complemento a su última, titulada: El Arte de vivir desde el Espíritu de D´s, concretamente donde dice: «El verdadero creyente no cae, ni en el legalismo, ni en la anarquía».
Tal vez, Usted, se propuso decir, «ni en el legalismo, ni en el nihilismo», porque anarquía en su verdadero sentido es «sin arjé, sin orden, sin gobierno». Anarquía es CAOS generador, precisamente, del COSMOS o SISTEMA.
Anarquía no es «anti», sino «contra». Contra jerarquías, clericalismos, mesianismos, caudillismos, populismos, desigualdad y, por ende, contra los Estados Nacionalistas, un invento del siglo XVI y de los Estados teocráticos de vieja data, y, hoy, decadentes.
No es, pues, la anarquía anti-cultura, sino contracultura.
A esta anarquía esencial y política, se pueden sumar, desde Lao Tse, Chuang Tzu, hasta la generación de 92 (Unamuno, Baroja, Valle-Inclán, etc), y por supuesto León Tolstoi. También, algunos teóricos modernos como Bakunin, Proudhon, Malatesta, Emma Goldman, y posmodernos como Guy Debord, David Graeber, y muchos más. Algunos de ellos, como puede ver, verdaderos seguidores del Maestro Jesús de Nazaret, al que, por empatía y similitud de actitudes, consideran anarquista. (Valga la etiqueta, aunque ex-tempore).
En el anarquismo, como en el nada-ismo colombiano, hay amplios sectores pacifistas, y no son nihilistas. Aclaro.
Luego, se puede ser cristiano y anárquico. (Recomiendo el libro Jacques Ellul, titulado ANARQUÍA Y CRISTIANISMO).
Hoy, la Anarquía política está llena de PORVENIR, a falta de utopías y de futuro (más de lo mismo), y, de sistemas de jueces, monárquicos, de democracias liberales, algunas, absolutistas, autoritarias, y totalitarias.
No hay que olvidar que el anarquismo fue abortado por el comunismo, en España, en 1938.
Finalmente, le participo, cordialmente, este poema de LA ASCENSIÓN, en vísperas de Pentecostés:
poema de 1984 (Autor: Eduardo de Gora)
Salud, provecho y sonrisas:
«… volé tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance» (Juan de la Cruz)
LA ASCENSIÓN:
Conviene que te vayas,
Quiero ensayar tus alas
con mi vuelo.
Vete, Amigo-Maestro,
Seguiré tus instrucciones,
Espérame en tu Reino.
Vete ya que sopla el Viento.
A volar, a volar,
Ya nos veremos.
¡El Viento, el Viento!
¿Qué hacen ahí parados,
Mirando al Cielo?
Amigos galileos,
Observen bien:
Funciona el vuelo.
A volar, a volar,
Con las instrucciones
Del Maestro.
Aleluya, aleluya,
Que no es asunto difícil,
Ni secreto.
“El Padre de la Gloria
Nos da alas de Sabiduría,
Para hacerlo” (Ef. 1:17)
¡Aleluya, aleluya!
Sólo basta quererlo.
¿Por qué se repetirá tanto
La lección en el Templo?
¿Acaso están sordos
Y ciegos los doctores,
Los escribas,
Y los ilustres fariseos?
No, no están sordos ni ciegos
Los letrados: interpretan,
no se ponen de acuerdo,
y para volar, no tienen tiempo.
La letra mata dejando
al Hombre en tierra,
mas con el espíritu,
se alza el vuelo.
Hay una Iglesia, amigos,
Una Iglesia que quiero:
La Iglesia de la Ascensión,
La Iglesia sin Maestro,
La que no camufla en la palabra
Su poca fe y su miedo,
Ni cierra las puertas y ventanas,
Porque no tiene Templo,
Sino despliega desnuda en los collados
las alas de su confianza al Viento.
La Iglesia de Pentecostés
es la que espero:
La que se hace Maestro.
