Fe Adulta

Corazón convertido

Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo

si su religión no era como la mía.

Pero ahora mi corazón se ha convertido

en receptáculo de todas las formas religiosas:

es pradera de gacelas y claustro de monjes cristianos,

templo de ídolos y Kaaba de peregrinos,

Tablas de la Ley y Pliegos del Corán.

Porque profeso la religión del Amor

y voy a dondequiera que vaya su cabalgadura.

Porque el Amor es mi credo y mi fe.

 

Ibn ‘Arabi

místico sufí

Comparte FeAdulta Facebook