
Por Solange Schiaffino. Preciosa canción sobre cuando experimentamos la misericordia de Dios y podemos ver la bendición que ese regalo va transformando en nosotros, solo queda dar gracias con el corazón abierto y toda la humildad que pueda caber en él. Nuestro Padre se alegra de nuestro regreso, porque nos amó primero.
