Fe Adulta

2º domingo del tiempo de adviento

Avatar de Vicky Irigaray

Hermanos y hermanas, el mensaje de Jesús se centra en la necesidad de un cambio radical y total que afecta a todo nuestro ser y que nos lleve a vivir y obrar como discípulos y discípulas del Mesías que viene. Oremos.

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

• Que la Iglesia sea la voz que grita alta y clara en este mundo no a la guerra; no a cualquier forma de violencia; no a la exclusión de ninguna persona por sexo, raza o religión; no a todo gesto de inhumanidad.

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

• Que todos nosotros y nosotras seamos conscientes de la invitación a ser puente o mediación del que viene con nuestras palabras y gestos; invitados e invitadas a preparar el camino hacía Jesús.

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

• Que los frutos de nuestra conversión sea nuestro cambio de estilo de vida; hombres y mujeres que viven al estilo de Jesús: denunciando las injusticias, proclamando esperanza y sembrando paz.

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

• Que entre todos y todas “preparemos los caminos al Señor”, abriendo nuestros corazones y nuestras vidas a su presencia, comprometiéndonos en favor de los más pobres, de los que sufren, de los desesperanzados…

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

• Que en este tiempo de espera seamos proclamación de esperanza, de sentido, de vida interior con hondura, de esa alegría que nada ni nadie nos quitará.

Queremos ser voz que clama en lo de cada día

Padre Madre buena, de poco sirve quedarnos en las palabras; que seamos capaces de escuchar y acoger la llamada del Bautista a dar frutos de conversión, de vida nueva.

 

Día de la Inmaculada

Hermanos y hermanas, toda la vida de María fue un “Sí” al plan de Dios; en medio de su no entender nada al ángel en la Anunciación, al Padre en su elección y al hijo en la trayectoria de su vida…siguió consintiendo y obedeciendo. Oremos.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

• Que la Iglesia acoja con valentía los desafíos que plantea el mundo de hoy; sin agarrarse a seguridades y formas que tal vez ya no sean significativas para el hombre y la mujer de hoy.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

• Que los creyentes digamos “Sí” a una vida comprometida con la justicia, la igualdad, la inclusión, la solidaridad y la paz.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

• Que todas las mujeres en estado de buena esperanza puedan disfrutar de esa espera del hijo de sus entrañas, sintiéndose protegidas en sus entornos, y acogiendo los cuidados que necesitan.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

• Que todos nosotros y nosotras defendamos siempre y en toda circunstancia el derecho a la vida digna de toda persona; que seamos un “Sí” a la fraternidad, a la paz, al amor.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

• Que todas nuestras madres se sientan queridas, valoradas, cuidadas y protegidas cada uno de nosotros y nosotras.

Que nuestra vida sea un “Sí” a la vida y a Dios.

Padre Madre buena, que en esta fiesta de María escuchemos la llamada a favorecer la vida; a vivir con responsabilidad y hondura lo sencillo de cada día, sin buscar el brillo ni apariencia.

 

Vicky Irigaray

Comparte FeAdulta Facebook