Hermanos y hermanas, lo que Jesús presenta a los enviados de Juan el Bautista es un servicio sanador y liberador a todos aquellos que necesitan vida. Oremos.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
• Necesitamos una Iglesia que cure, sane y libere la vida. Una Iglesia que resulte creíble por sus obras, situada del lado de los pobres, voz de los que no tiene voz.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
• Necesitamos creyentes que sean referentes de una vida comprometida social, política y económicamente, que contagien la alegría de una vida vivida en clave de servicio.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
• Necesitamos hombres y mujeres que trabajen a favor de un mundo más humanizado y hermanado; que sean semillas del Reino con sus palabras, con sus manos, con sus ojos, con su corazón.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
• Necesitamos gobiernos e instituciones que se preocupen y ocupen por los más desfavorecidos, que inviertan estructuras, dinero, tiempo y empeño en favorecer la vida digna de toda persona.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
• Necesitamos la paz; paz en nuestras familias, en nuestros barrios, en nuestros pueblos y ciudades; paz en los países en guerra, paz en los campos de refugiados; paz, necesitamos mucha paz.
Que seamos Buena Noticia en nuestro día a día
Padre Madre buena, que la Palabra proclamada en esta celebración nos recuerde la llamada a ser gestos liberadores, cargados de ternura que ofrezcan un horizonte nuevo a todos los hombres y mujeres de nuestro mundo.
Vicky Irigaray
