Fe Adulta

Cuando sea tentado

Cuando sea tentado por el hambre,

no me dejes caer en soluciones fáciles.

No a la gula,

no a la pereza,

no a la vida cómoda y satisfecha.

Dame sólo el pan nuestro de cada día.

 

Cuando sea tentado por la fama,

no me dejes caer en la soberbia.

No a la imagen,

no al orgullo,

no a una vida ambiciosa y fácil.

Dame sólo la grandeza de tener hermanos y Padre.

 

Cuando sea tentado por el poder,

no me dejes caer en sus redes.

No al uso de su fuerza,

no al dominio,

no a una vida arrogante y prepotente.

Dame sólo el gozo del servicio humilde.

Cuando sea tentado por lo que sea,

 

no me dejes solo con mi pena ni con mi osadía.

Y aunque no te lo pida,

ni haya apreciado tu ejemplo y propuesta,

dame tu segura compañía

para andar por la vida.

 

Y mientras caminemos por el desierto,

que tu Espíritu, sólo tu Espíritu,

me empuje y guíe

a los corazones y a los oasis

en los que Tú estás presente,

aunque no lo invoque.

 

¡No me dejes caer en estas

ni en otras tentaciones!

 

Florentino Ulibarri

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