
Por Salomé Arricibita. Presentación Lenin Vladimir Cárdenas. Dice Dolores Aleixandre: “Si vamos identificando la presencia íntima de Dios en nuestra oscuridad diaria y en las existencias frágiles de los otros; si aprendemos a mirar realmente lo que tenemos delante, con su mezcla de alegrías, sorpresas, fracasos y preguntas; si nos asombramos de que amanezca un día más, si hemos aprendido, un poco más, a no separar a Dios de la vida misma, estamos empezando a entender lo que es la encarnación, estamos, como Nicodemo, naciendo de nuevo”.
