Hermanos y hermanas, la comunidad y cada miembro nos convertimos en morada de Dios; la misma realidad humana se hace santuario de Dios. Oremos.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
• Que la Iglesia escuche la llamada a dejarnos conducir por el Espíritu hacía nuevas singladuras, hacía nuevas formas de encarnación en un mundo cambiante; hacía nuevos caminos de vivir y celebrar la fe.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
• Que los creyentes seamos conscientes que ser cristiano es dejarse guiar por el Espíritu y descubrir y vivir cada día de la novedad de Dios, la novedad de la Buena Noticia, la novedad de amar a tope, hasta el extremo.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
• Que nuestras comunidades de fe sean conducidas por el Espíritu para vivir de una manera más humana y liberada, apostando por animar y dinamizar toda nuestra existencia.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
• Que vivamos la paz que Jesús nos desea y seamos constructores de la nueva humanidad soñada por Dios.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
• Que todos aquellos y aquellas que han hecho de su vida una apuesta diaria en favor de los más desfavorecidos, sientan la fuerza del Nazareno que les empuja cada día y reciban nuestro reconocimiento, oración y agradecimiento.
Que nos dejemos conducir por tu Espíritu
Padre Madre buena que como cristianos nos dejemos guiar por el amor creador del Espíritu que vive en nosotros y nos lanza a la vida en positivo que nace del amor.
Vicky Irigaray
