Fuera de ti no hay un Dios que de todas las cosas cuide, a quien tengas que dar cuenta de la justicia de tus juicios…
Como eres justo, con justicia administras el universo, y no condenas a quien no merece ser castigado.
… Tu señorío sobre todos los seres te hace indulgente con todos ellos… Juzgas con moderación y nos gobiernas con mucha indulgencia porque, con sólo quererlo, lo puedes todo.
Obrando así enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser amigo del hombre, y diste a tus hijos la buena esperanza de que, aun en el pecado, das lugar al arrepentimiento.
Convendría releer el importante comentario que nos dejó sobre este texto José Enrique Galarreta.
