Hermanos, una vez más, se nos invita a creer en el Espíritu, en Jesús, el Hombre lleno del Espíritu. Se nos invita a creer en el Espíritu que nos habita y que nos cura de nuestras enfermedades interiores. Oremos.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
• Padre, que la Iglesia nos recuerde que convertirse no es decidirse a cambiar, hacer un acto de voluntad, sino creer y buscar la cercanía de Jesús que nos va cambiando.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
• Padre, nosotros como el samaritano agradecido sabemos que la Palabra, la Fe, nos ha curado de muchas cosas; que no nos olvidemos de volver a Jesús agradecidos por todo lo que hemos recibido.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
• Padre, que todos los seguidores de tu hijo Jesús vayamos proclamando con nuestra vida que Tú eres Médico, Pastor, Libertador, todo corazón.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
• Padre, nosotros que hemos conocido a Jesús como Maestro, que en este inicio del nuevo curso pastoral, no descuidemos nuestra responsabilidad de ser maestros con nuestras palabras y vidas para nuestros niños y jóvenes.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
• Padre, tu hijo sentía debilidad por los excluidos, enfermos, por los que son invisibles para los poderosos…que su Espíritu nos cambie por dentro y nos lance a ser rostro y voz de los que más nos necesitan.
Padre, despierta en nosotros el agradecimiento.
Padre bueno, espabílanos por dentro y concédenos la audacia que necesitamos para que seamos anuncio de tu Buena Noticia, «la gran noticia». Te damos las gracias porque en tu Hijo te conocemos y sabemos lo que esperas de nosotros.
Vicky Irigaray
