Autor: Florentino Ulibarri
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Tocar las llagas
Dichoso tú, Tomás, que viste las llagas y quedaste tocado; te asomaste a las vidrieras de la misericordia y quedaste deslumbrado…
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Compartiéndonos
Vamos a compartir los abrazos y besos que surgen en este instante, los gozos tenidos en el camino, los latidos de nuestro…
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Ahora quizá…
Ahora que he aprendido a vivir sin acaparar, sin fantasear, sin quejarme, sin apropiarme…
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Para anunciar la pascua – pregón / Jesús es señor
Éste es el tiempo del Dios de la vida. De la vida dada y de la vida realizada. De la gloria de…
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¡Hosanna, señor!
¡Qué tiempo éste en el que nadie se inmuta ni se sorprende! Hecho a medida de los que así lo quieren, atrae,…
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¡Quiero ver tu rostro!
Tú, mi esperanza, óyeme para que no sucumba al desaliento. Tú, mi anhelo, óyeme para que no me dé por satisfecho. Tú,…
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La casa de nuestro amigo
La casa de nuestro amigo era una hermosa casa solariega donde nadie se sentía extraño; en ella, todos comían y bebían y…
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Una luz en el camino
Ahora que no hay novedad en nuestra vida ni en los caminos de la historia, ni en nuestra memoria personal y colectiva,…
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Conviértete y cree la buena nueva
Conviértete de corazón y no te preocupes tanto por la fachada; Jesús te conoce de sobra, mejor que tú. Ubícate bien en…
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Tú nos salvas
No has venido a juzgar nuestros fallos y tonterías sino a buscar a quien anda extraviado, defender a quien está acusado, liberar…
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Manos nuevas
Vengo a tu casa y taller de artesano y alfarero en busca de unas manos nuevas. Éstas que tengo y ves ya…
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Ayer y hoy
Ayer a ti, Señor, ante la carne doliente del enfermo, ante la carne olvidada del marginado, ante la carne agotada del anciano,…
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En el reverso de la historia
En este mundo insolidario y frío queremos buscarte. En los barrios marginales y zonas periféricas queremos encontrarte…
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Aprendiendo de tu bautismo
Señor, en tu búsqueda de identidad y aprendizaje de hijo tuviste que desplazarte multitud de veces…
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Bendición para el nuevo año
Que tu mirada gane en hondura y detalle para que puedas ver más claramente tu propio viaje con toda la humanidad como…
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¡Mira que eres loco!
Nos han dicho que quieres volver a nacer otra vez. Mira que eres loco, ¿eh? ¿Pero no ves lo que somos y…
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Yo te saludo, maría
Yo te saludo, María, porque el Señor está contigo: en tu casa, en tu calle, en tu pueblo, en tu abrazo, en…
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El testigo
Un día apareció un hombre en el horizonte y reavivó las ascuas de nuestra esperanza dormida. Un día llegó un hombre que…
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Una vez más
Una vez más me invitas a preparar los caminos, los nuevos y los de siempre, por donde Tú vienes trayendo buenas noticias.…
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Pregón: Dios está muy cerca
¡Vamos, levantaos, se acerca vuestra liberación! Hay signos a vuestro alrededor. ¿No los veis en el barrio, en la fábrica, en esos…
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Estar al lado
Estar al lado… del hermano que no tiene fuerzas, del que avanza triste y cargado, del que se queda caído en la…
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Despiértanos
Despierta, Señor, nuestros corazones, que se han dormido en cosas triviales y ya no tienen fuerza para amar con pasión. Despierta, Señor,…
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Lo que va de hijo a hijo
Todas tus parábolas, una vez iniciadas, tienen un final que nos alcanza como lanza afilada. Recogen, en síntesis, lo que es historia…
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Setenta veces siete
Señor: Somos un poco de todo y de nada. Somos hermanos y extraños, hijos y siervos, deudores y prepotentes…
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Reconfigurar la vida
Reconfigurar la vida: irse contigo siguiendo tus huellas, no dar importancia a nuestros proyectos y cosas, cargar con la cruz que nos…
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Paseando por cesarea de filipo
En estos tiempos de ambigüedad y crisis nos piden ortodoxas confesiones, doctrina clara y precisa, con puntos y comas…
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Mujer cananea
Era mujer, extranjera, y madre sufriente viendo cómo estaba lo que más quería, la hija nacida de sus entrañas…
