Fe Adulta

11 octubre

Avatar de Inma Calvo

DOMINGO XXVIII TIEMPO ORDINARIO (B)

(Mc 10,17-30)

Uno le dijo: ¿cómo alcanzaré vida eterna? Guarda los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no mentirás, no estafarás, honra a tu padre y madre. Todo eso lo he cumplido. Una cosa te falta: vende lo que tienes y sígueme. Él se marchó pesaroso, porque era muy rico. ¡Qué difícil es entrar en el Reino a los que ponen su confianza en el dinero! Pedro: nosotros lo hemos dejado todo. Quien deje casa, o hermanos o hermanas…, recibirá cien veces más y vida eterna.

El rico debe librarse de todo y el pobre de su nada

Es un episodio entrañable y desconcertante a la vez. El joven no se atreve a dar el paso, pero lo importante es la razón: era muy rico. Las riquezas habían sido siempre un signo de la bendición de Dios. El cambio es brutal.

Había cumplido toda la Ley, pero no las tiene todas consigo. Esperaba de Jesús algún precepto incluso más exigente que la Ley que estaba dispuesto a cumplir.

Jesús le hace una oferta completamente original. En lugar del cumplimiento de leyes, seguimiento. En vez de seguridad en sus acciones, confianza total en Dios.

Jesús le propone solo los mandamientos que hacen referencia a los demás, es decir, los que le hacen tomar conciencia de que debe tener en cuenta al otro.

Para alcanzar una vida más allá, basta cumplir los mandamientos. Para vivir en plenitud aquí y ahora es preciso desprenderse de todo y seguir a Jesús.

Seguimos sin entender que la plenitud de Vida, que nos ofrece el evangelio, y los apegos son incompatibles. No se trata de renunciar a nada sino de elegir lo mejor.

 

Fray Marcos

 

 

Comparte FeAdulta Facebook