Hermanos y hermanas, existe una riqueza que consiste en darse y compartir; darse no es perder sino irse llenando de fe en la vida y de confianza en el presente de Dios. Oremos.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
• Que la iglesia sea proclamación de un Dios Padre Madre cuida y vela permanentemente por cada una de sus criaturas; para quien nosotros y nosotras valemos, somos lo más valioso.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
• Que nuestras comunidades parroquiales y religiosas no sean tibias ni se relajen, mantengan la tensión y vivan insertadas en el aquí y ahora, en los contextos y tiempos históricos que nos tocan.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
• Que todos llevemos el cuidado y corazón del Padre a los invisibles de nuestro mundo; a los desterrados de sus hogares y países; a cuantos sufren cualquier tipo de violencia.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
• Que pongamos nuestro empeño en hacer posible el reinado de Dios, que nuestro mundo sea la nueva comunidad del Reino, donde las promesas de Jesús sean verdad y vida.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
• Que vivir vigilantes, despiertos, preparados, responsablemente sean las premisas de nuestra vida y que nos lleve a ser semillas de unas relaciones humanas y fraternas con todo el mundo.
Queremos ser mediación del cuidar y amar de Dios Padre Madre
Jesús nos recuerda que estar vigilantes es estar siempre con ganas de vivir más y mejor, ahondando en el sentido de lo que hacemos, siendo y sintiéndonos más útiles en la comunidad y en fidelidad al Reino.
Vicky Irigaray
