Hermanos y hermanas, con frecuencia nos olvidamos que el amor de Dios es universal, que alcanza a toda la humanidad, y que su mayor deseo es que todos nosotros y nosotras tengamos vida digna y verdadera. Oremos.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
• Que la Iglesia proclame Un Dios cercano, que toma la iniciativa de amarnos, que ama sin condiciones, que anima y sostiene nuestra vida y que nos llama y urge desde ahora a una vida más plena, más libre y en paz.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
• Que los creyentes amados y llamados a vivir con mayor plenitud, descubriendo en nuestro seguimiento a Jesús, nuevas posibilidades, nuevas fuerzas, nueva mirada y nuevo horizonte en nuestro vivir de cada día.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
• Que nuestras comunidades parroquiales y religiosas sean hogar para tantos y tantas que no tienen ni dónde ni en quién descansar; que sean espacios de acogida, de amor sin condiciones y de vida fraterna en paz.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
• Que la paz sea posible en cada rincón de nuestro mundo; que cese todo gesto o palabra violenta; que los pueblos que están siendo masacrados, eliminados recuperen la convivencia y la paz.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
• Que este inicio del nuevo curso escolar sea para nuestra infancia y juventud una nueva oportunidad para crecer como personas solidarias, implicadas en el bienestar y la vida digna de cuantos les rodean.
Queremos ser tuberías del amor de Dios
Que el amor que recibimos de tu corazón como Padre y Madre, nos haga cada día más hermanos, solidarios y comprometidos con la vida de los más desfavorecidos de este mundo.
Vicky Irigaray
