Hermanos y hermanas, el mensaje que hoy nos lanza Jesús nos obliga a un replanteamiento total de nuestra vida, nos invita a comprender de una manera radicalmente nueva, el sentido último de todo y la orientación decisiva de nuestra conducta. Oremos.
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
• Que la Iglesia nos recuerde la importancia del amor y la llamada a la hermandad universal, en nuestro ser y hacer de cada día.
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
• Que los creyentes anhelemos ser ricos en obras de caridad, en la lucha por devolver la dignidad a tantos desfavorecidos, en la construcción de un mundo en paz para todos y todas
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
• Que nuestro deseo sincero de seguir a Jesús nos lleve a compartir nuestro tiempo y nuestros bienes con los que menos tienen.
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
• Que nuestros niños y jóvenes aprendan a compartir y solidarizarse con los más necesitados; que su corazón se incline siempre a ser fuente de bien.
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
• Que todos nosotros y nosotras seamos conscientes de que nos podemos seguir disfrutando tranquilamente de nuestros bienes mientas haya, junto a nosotros, personas necesitadas hasta de lo más elemental.
Queremos poner cuanto tenemos y somos al servicio de los demás
Padre Madre buena, que acertemos a romper la servidumbre del poseer que nos quita la libertad para escuchar y responder a las necesidades de los más pobres de la Tierra.
Vicky Irigaray
