Hermanos y hermanas, para acoger el Reino de Dios es necesario un giro radical en la orientación de nuestra propia vida que se concrete en nuestro compromiso de «seguimiento». Oremos.
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
• Que la Iglesia tenga muy presente que la Buena Noticia, ayer y hoy, resuena en la periferia. Siempre aparece dando luz, dando alegría; iluminando oscuridades, ensanchando horizontes y llenando de confianza.
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
• Que los creyentes seamos muy conscientes que hoy la periferia y los márgenes son los pobres y marginados, los desplazados, los que no cuentan en la dinámica social, los no productivos…
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
• Que nuestra mirada y nuestros pies se dirijan siempre hacía las periferias, seamos Buena Noticia: palabra de aliento, asombro frente a la incredulidad, paz en los conflictos.
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
• Que todos nosotros y nosotras nos detengamos ante el mensaje de Jesús y escuchemos la llamada a cambiar nuestro corazón y a vivir de una manera más humana, más fraterna, más comprometida.
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
• Que en este año que acabamos de comenzar seamos constructores de paz, que hagamos posible un mundo reconciliado, hermanado; libre de cualquier tipo de violencia.
Queremos encontrarnos con Jesús en las periferias
Padre Madre buena, que nos encontremos con ese Dios que nos quiere mejores y más humanos, que nos transforma con su amor, que nos ofrece siempre nuevas oportunidades.
Vicky Irigaray
