Hermanos y hermanas, la destrucción del templo, así como de Jerusalén, representan para Jesús el final de la Antigua Alianza y la invitación a considerar a toda la humanidad y toda la Creación como templo de Dios. Oremos.
Queremos ser anuncio del Reino
• Que la Iglesia recupere el don del discernimiento ante los acontecimientos históricos y se pregunte y busque cómo ser Buena Noticia de Jesús para los hombres y mujeres de hoy.
Queremos ser anuncio del Reino
• Que los creyentes veamos en toda persona tierra sagrada ante la que nos tenemos que descalzar, a quien tenemos que cuidar y ofrecernos en tiempo y bienes.
Queremos ser anuncio del Reino
• Que nos preguntemos por qué hoy los cristianos ya no resultamos incómodos; qué hemos hecho de nuestra vida de fe y seguimiento a Jesús que no causa ninguna incomodidad en la sociedad.
Queremos ser anuncio del Reino
• Que escuchemos la llamada urgente a apostar claramente por los invisibles de nuestro mundo, por los que no cuentan ni social ni económicamente porque no son productivos.
Queremos ser anuncio del Reino
• Que deseemos, anhelemos y trabajemos con alma, corazón y vida en favor de la paz en el mundo; que entre todos y todas construyamos puentes de diálogo, de respeto y de encuentro.
Queremos ser anuncio del Reino
Padre Madre buena, que los creyentes escuchemos la llamada a implicarnos socialmente, siendo denuncia tantas injusticias y anuncio de otro mundo posible: más fraterno y en paz.
Vicky Irigaray
