Hermanos y hermanas, tesoro y perla hacen referencia al Reino de Dios, Jesús provocarnos, interpelarnos y nos invita a tomar postura. Oremos.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Que la Iglesia nos recuerde que el encuentro con el proyecto del Reino nos exige revisar nuestra manera de ser, obrar y de situarnos en la vida.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Que las comunidades parroquiales y religiosas sean espacios seguros, fraternos, justos, solidarios, compasivos y humanizadores.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Que todos nosotros y nosotras nos demos cuenta que la apuesta por el Reino supone un cambio y un compromiso en nuestro modo de ser, hacer, actuar, pensar, valorar, siempre en favor de una sociedad más solidaria y fraterna.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Que acertemos a descubrir y vivir la llamada a ser constructores del Reino como el mayor de nuestros tesoros, como esa llamada a cuidar nuestra mejor perla.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Que seamos hombres y mujeres que vivimos felices, sintiéndonos realizados, distinguiéndonos por la escala de valores que orienta nuestra vida y dejando una huella de Jesús por los caminos de nuestra vida.
Que vivamos la fe con alegría y agradecimiento
Padre Madre buena, nuestra perla es la fe; nuestro campo: el mundo y nuestra misión: anunciar a Jesús siendo Buena Noticia.
