
A veces la maldad se presenta como algo minúsculo que se va extendiendo y lo invade todo, incluso dentro de nosotros. Todos nos dejamos llevar alguna vez por malos sentimientos y actitudes como la envidia, la pereza, la rabia… pero seguir a Jesús es aprender a sacarnos eso de dentro y ayudar a otros a hacer lo mismo. ¿Qué males has dejado últimamente que habiten en ti y quieres sacar? ¿Qué tienes tú que ver con Jesús Nazareno?
