Querido Rafael:
Me uno a tus sentimientos por el fallecimiento de Conchita y rezo para que la amistad con la que te sientes arropado y la fuerza de Dios en ti, te ayuden a vivir esta «separación». Es duro, pero la fe, veo te hace poner en primer lugar el agradecimiento, la acción de gracias por su vida sembrando Vida, repartiendo amor. Me alegro por ello y si en algún momento sientes de otra manera, pues ahí también nos encontramos, el dolor necesita expresarse y la pérdida precisa de un tiempo de duelo.
Agradezco que nos hayas hecho partícipes de la muerte de Conchita a todos los que recibimos la guía semanal de feadulta y me parece espléndida la idea de colgar una página en su memoria.
Un abrazo muy grande lleno de afecto.
Consuelo
