Fe Adulta

Esto sí es agua de salvación

Querido Vicente:

Aprovecho este día de esperada tranquilidad para desearos a Carmina y a ti un nuevo año lleno de salud y sobretodo de paz en vuestras vidas. 
No me prodigo mucho escribiendo, pero siempre mantengo vivo el recuerdo de mis seres queridos en España y también de las personas por las que siento afecto y que se acuerdan de las gentes que carecen de casi todo.
Sin embargo el pueblo turkana al que tanto me siento unido es rico en juventud. Cada mujer da a luz una media de entre seis y ocho hijos, fuertes y resistentes por naturaleza. La selección natural sigue su proceso aún en esta región de la tierra. Poseen una gran belleza y elegancia natural, son cálidos, alegres y muy acogedores. Y tienen una gran dignidad y autenticidad que los hace únicos. Personalmente me siento halagado de haber sido aceptado como parte de su pueblo desde hace ya algún tiempo, y ya gozo incluso de un apodo turkana «Ekomwa», que significa termitero en turkana.
Termitero porque últimamente me dedico muy intensamente a otras iniciativas relacionadas con la construcción, al margen de las presas (que es para lo que vine inicialmente aquí), como es la búsqueda de sistemas alternativos de construcción como la construcción con barro, una actividad en la que estoy plenamente volcado desde hace año y medio con resultados muy prometedores y muchos proyectos en marcha (escuelas, capillas, centros de formación, etc.); espero también emprender la fabricación de ladrillos cocidos y la realización de alguna bóveda a la catalana. Y por supuesto la fabricación de cal que tan bien complementa a todas estas actividades.
Digamos que mi preocupación primordial aquí es procurar formación y puestos de trabajo a cuantas más familias mejor, y en esa línea es en la que concentro mis esfuerzos. Al margen de ello me encargo de becar a varios estudiantes para que obtengan una titulación básica en formación profesional ó incluso en primaria y secundaria. Presto atención más personalizada a algunas familias con las que mantengo una relación más estrecha por circunstancias diversas. En un caso particular, a dos huérfanas de unos cinco y seis años a las que también he procurado comida y educación hasta estabilizar su situación mediante su aceptación en el centro de huérfanas nómadas que gestionan un grupo de monjas en una población cercana. Todo ello con la ayuda de muchas personas que aportan su generosidad, sus conocimientos y su apoyo moral; sin ella esto no sería posible, como puedes suponer.
Mi sustento económico se basa en una remuneración testimonial por cada trabajo de construcción que realizo (desde el diseño hasta la terminación de la obra, pasando por la logística y gestión, tan difíciles de manejar en estas tierras), y sobretodo en la capacidad de ahorro que mantuve durante mis años de ejercicio de la profesión, dado que me mantengo soltero y no dispongo apenas de cargas. Estoy empezando a deshojar mi futuro aquí en Turkana, en Kenia ó en África en general, y buscando la manera en que pudiera quedarme para ayudar a estas familias a mejorar su calidad de vida.

Por el momento el único pensamiento claro que me viene a la cabeza pasaría por crear una pequeña compañía que se dedicara a construir casas artesanales en barro (y a producir cal y ladrillos para autoconsumo), pues pienso que puede haber algo de mercado. Se trata de un producto inédito aquí y que ha despertado bastante interés.
Un fuerte abrazo! Y Feliz Navidad!

Pablo Moñino

Comparte FeAdulta Facebook