Querido Rafael: Acabo de enterarme del fallecimiento de tu mujer y compañera. Un abrazo sentido para ti y toda tu familia. Y que el espíritu de Conchita aletee libremente en vuestros corazones y en todos los espacios en los que os movéis sembrando vida y buena noticia. Os vi y os conocí hace pocos años en el Foro Religioso de Vitoria; después, solo dos o tres veces más… La última el año pasado en la Primera Jornada de Fe adulta. Pero ello basta para sentirme hermano vuestro. Un gran abrazo, y que el Señor acompañe y calme un poco tu dolor. Florentino Te envío adjunto un poema en recuerdo de Conchita. Es mi pequeña aportación y una forma de hacerme presente en vuestra intimidad.
