En aquellos días, dijo el Señor a Acaz:
– Pide una señal el Señor tu Dios en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.
Respondió Acaz:
– No la pido, no quiero tentar al Señor.
Entonces dijo Dios:
– Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres, sino que cansáis incluso a Dios? Pues el Señor por su cuenta os dará una señal. Mirad:
La virgen está encinta y da a luz un hijo y le pone por nombre Emmanuel (que significa «Dios-con-nosotros»)
Para releer el comentario de José E. Galarreta, pinche aquí
