5 Los apóstoles le pidieron al Señor:
– Auméntanos la fe.
6 El Señor contestó:
– Si tuvierais una fe como un grano de mostaza, le diríais a esa morera: «quítate de ahí y tírate al mar», y os obedecería.
7 Pero suponed que un siervo vuestro trabaja de labrador o de pastor. Cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «Pasa corriendo a la mesa»? 8 No, le decís: «Prepárame de cenar, ponte el delantal y sírveme mientras yo como; luego comerás tú». 9 ¿Tenéis que estar agradecidos al siervo porque hace lo que se le manda?
10 Pues vosotros lo mismo: cuando hayáis hecho todo lo que os han mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer».
