Hermanos y hermanas, podemos acoger el Misterio de Navidad porque se nos da en la ternura de un Niño: presencia gratuita y llena de amor capaz de despertar lo mejor de cada uno de nosotros. Oremos.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
• Que la presencia de la Iglesia sea luz, Buena Noticia en todos los rincones de la tierra; especialmente en aquellos lugares donde la vida está permanentemente amenazada.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
• Que los discípulos y discípulas de Jesús seamos siempre y en todo contexto luz en la oscuridad de tantas personas, cauces de reconciliación, de diálogo, semillas del Reino.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
• Que la alegría que nos invade el corazón este día la conozca todo el mundo, que seamos proclamación de un mundo distinto, signos de una vida solidaria y justa para toda la humanidad.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
• Que dejemos al Niño acampar entre nosotros cada día, que lo acojamos y aceptemos como eje y motor de nuestra vida.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
• Que a todos los niños y niñas que nacerán este día en campos de refugiados, entre ruidos de bombas, no les falte el amor de sus padres, el calor de una manta, el alimento de cada día y un futuro próximo digno y en paz.
Queremos acercarnos a Belén y despertar
Padre Madre buena, el anuncio del Reino se nos hace en la pequeñez de un Niño, que tengamos ojos para mirar, corazón para asombrarnos y palabra para proclamar.
Vicky Irigaray
