Todos estos domingos de Pascua, la Palabra nos habla sin cesar de la alegría y la vida que brota de la Resurrección. Todo es posible con Jesús Resucitado. Oremos.
Quédate con nosotros, Padre.
• Te presentamos, Padre, a todos los creyentes. Que seamos hombres y mujeres de fe, transformados por el Amor de tu Hijo y enviados a hacer el bien a los demás siempre.
Quédate con nosotros, Padre.
• Te recordamos, Padre, a todos los países en guerra. Que sus gobernantes trabajen por resolver los conflictos y hagan posible de nuevo la paz y la convivencia.
Quédate con nosotros, Padre.
• Traemos, Padre, ante este altar a todos los enfermos de nuestra comunidad. Que sepamos cuidar de ellos con delicadeza y ternura, que nuestra presencia les infunda paz y esperanza.
Quédate con nosotros, Padre.
• Te presentamos, Padre, a todos los que abandonan sus países jugándose incluso la propia vida, en busca de una vida mejor. Que encuentren en nosotros acogida, respeto y ayuda.
Quédate con nosotros, Padre.
• Recordamos a todos nuestros seres queridos que ya gozan de la vida junto al Padre. Que nuestra fe y certeza en la Resurrección nos ayude a aliviar nuestra pena por la ausencia y su recuerdo sea motivo de alegría.
Quédate con nosotros, Padre.
Padre, tú sabes bien que estos son sólo algunos de nuestros deseos, a ti no se te olvidan aquellos que llevamos en lo profundo de nuestro corazón. Sabemos que nos cuidas y amas. Te damos las gracias por medio de tu Hijo Jesús.
Vicky Irigaray
