Fe Adulta

¿Quién no ha visto la pascua en primavera?

Un auténtico Maestro no es aquel que tiene más discípulos, sino el que crea más Maestros. (Neale Donald Walsch)

27 de marzo, Pascua de Resurrección

“Ayúdanos a ayudar”, reza un anuncio de Cáritas, tratando de suscitar la generosidad en los oyentes. En su libro Saber cuidarse para saber cuidar, Fidel Delgado, nos propone una fórmula aparentemente ególatra, pero evangélicamente sensata –“Ama a tu prójimo como a tí mismo”– imprescindible para cumplir el bíblico mandato. Una ley de plenitud para todo buen cristiano. KLAAS Hendrikse dejó escrito que “Las sociedades, las culturas, las religiones se han de evaluar en las oficinas de aranceles por el tipo de hombre que producen”.

El Deuteronomio se había quedado congelado con un mandato invernal en las conciencias de los hombres del AT, asentados tan sólo en divinas soledades“Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el Señor tu Dios sino que le temas, que andes en todos sus caminos, que le ames y le sirvas con todo tu corazón y con toda tu alma” (Dt 10, 12). Jesús y el Cristianismo, en cambio, le encarnaron e hicieron vida pascual en Primavera.

Así nos dice Shelby Spong en Un Cristianismo nuevo para un mundo nuevo que “Cuando el ser de esa persona se revela tan real que enaltece el ser de aquellos que le rodeany Jesús se reveló como Rabbí, según nos lo presenta Marcos en el Evangelio- entonces ella es vista como un facilitador de la vida, una fuente del ser para los otros”Un auténtico Maestro y Profeta porque su predicación iba acuñada con el sello indeleble del ejemplo.

Lo testifican los de Emaús cuando comentan que el corazón les ardía con las palabras del Rabbí mientras les explicaba las Escrituras por el camino. Al clarear el alba de ese mismo día María de Magdala, que en esta profesión de quehaceres de amor era una experta -Abraham Janssen (1567-1632) pintor flamenco del barroco, la pintó voluptuosa prostituta con los pechos desnudos- la mañana pascual corre al sepulcro y confunde al resucitado con el hortelano y le pide con lágrimas se lo devuelva.

Juan el evangelista, que también de amores a Jesús sabía mucho, Nos cuenta que le dijo: “Mujer, ¿por qué lloras?”. Y cuando él le contestó: “¡María!” ella le dice Rabbuní en hebreo, con resonancias de loca enamorada. Intenta abrazarle y, como sugiere el lienzo del Museo del Prado, de Antonio da Corregio, le dice “Nolli me tangere -No me toques- , mientras con su mirada se queda clavada la mirada en ella, y con su mano izquierda señala tener que subir antes al cielo.

Jesús no pretendió nunca hacer de los que le seguían discípulos, sino Maestros. Mantener a los seguidores en eterno discipulado es condenarles a una castración forzada que impide al ser humano el “Sed, pues, perfectos como vuestro Padre del cielo es perfecto” (Mt 5, 48). El novelista estadounidense Neale Donald Walsch (Milwaukee 1943), autor de los tres volúmenes del best seller Conversaciones con Dios, nos regaló este bello pensamiento: “Un auténtico Maestro no es aquel que tiene más discípulos, sino el que crea más Maestros”. La Jerarquía oficial no siempre lo ha tenido en cuenta.

 

LA MUERTE DEL CISNE
En Do Mayor Sostenido

Margot Fonteyn y Maya Plitsetskaya la danzaron
en un Do Sostenido valedor de la muerte y de la Vida.
En el teclado marfileño,
batieron y sonaron brazos
con temblores del alma
y suspiros del cuerpo.

¡Margot y Maya!
¡Qué bello Paso a dos soñado en Albireo!

En La Muerte del Cisne, Saint-Saens me transporta,
me lleva a otras esferas.
Y sobre el hielo, Oksana Baiul
me hace volar en giros y tejidos hasta el cielo.

¡Margot, Maya y Oksana!
Prestadme vuestras mallas, vuestros tutús hechos de raso blanco
y vuestras zapatillas.

¡Quiero volar con ellas al País de los sueños,
al Reino de la Vida volar quiero!

(SOLILOQUIOS. Ediciones Feadulta)

 

Vicente Martínez

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