
Solo juntos, de forma solidaria, podemos construir una sociedad mejor. Los más pequeños nos enseñan que lo importante está en las pequeñas cosas que en realidad son las más grandes. Tenemos un gran tesoro dentro y oportunidades de cambio en nuestras propias manos. La renuncia, el compromiso, pequeño o grande, viene después del hallazgo. Los protagonistas de ambas parábolas hoy se alejan de su anterior modelo de vida y se comprometen, en la órbita del proyecto de Dios, a favor de una sociedad más solidaria y fraterna.
