Fe Adulta

Vivir como resucitados

Hermanos, la Palabra de hoy nos ha recordado cómo vivían las primeras comunidades cristianas: estaban unidos, compartían todo y se saludaban con el deseo de la paz. Oremos.

Padre, que vivamos como resucitados.

• «Los creyentes vivían todos unidos», que así sea también hoy entre nosotros. Que nuestra querida Iglesia sea testimonio de la unidad y la paz que el Padre nos desea.

Padre, que vivamos como resucitados.

• «Vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos», que el ejemplo de las primeras comunidades cristianas nos aliente a vivir solidariamente, preocupados por ayudar a aquellos que más necesitan.

Padre, que vivamos como resucitados.

• «Paz a vosotros», este es el saludo de los seguidores de Jesús. Oremos por la paz en el mundo, que encontremos los caminos que hagan posible la paz y la concordia entre los pueblos.

Padre, que vivamos como resucitados.

• «Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo», que nos sintamos enviados hacía los hombres y mujeres que viven, por distintos motivos, sin esperanza, que cuidemos a los enfermos, acojamos a los que se sienten rechazados…

Padre, que vivamos como resucitados.

• «Hemos visto al Señor», decían los discípulos. Que con nuestras vidas comuniquemos la alegría de habernos encontrado con Jesús y vivamos como resucitados.

Padre, que vivamos como resucitados.

Gracias, Padre, por la Vida de tu Hijo Jesús y por la vida que a nosotros también nos regalas. Que la alegría de la Resurrección nos vaya configurando más y más con tu Hijo.

 

Vicky Irigaray

Comparte FeAdulta Facebook