Hermanos y hermanas, en el bautismo de Jesús, el Espíritu de Dios desciende de nuevo sobre el pueblo; con Jesús se nos abre un horizonte infinito. Dios está con nosotros. Oremos.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
• Que la Iglesia sea proclamación de Dios con nosotros a lo largo de todo el año siendo Buena Noticia en las periferias de nuestro mundo.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
• Que todos nosotros y nosotras dejemos nacer a Dios en nuestras vidas compartiendo lo que somos y tenemos con ese Jesús de carne que son los desheredados de nuestra tierra.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
• Que nuestras comunidades parroquiales y religiosas sean un corazón abierto para quienes buscan consuelo o identidad en su caminar; animando el diario vivir con el Espíritu que animó a Jesús.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
• Que los nuevos bautizados a lo largo de este año descubran su vida como llamada y vocación; se pregunten cuál es la razón última de su vivir diario y vivan con sentido y esperanza.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
• Que habiendo hecho nosotros experiencia de sabernos amados gratuitamente por Dios, seamos mediación de ese mismo amor para los hermanos, especialmente para quienes no han recibido ni una palabra ni gesto de amor en sus vidas.
Queremos ser mediación del amor de Jesús
En este domingo que celebramos el bautismo de Jesús no olvidemos que el sentido, la esperanza y nuestra vida entera como creyentes nace y se sostiene en nuestra seguridad inquebrantable de sabernos amados primero.
Vicky Irigaray
