Hermanos y hermanas, el relato de Emaus nos describe el camino que tenemos que hacer los discípulos y nuestras comunidades de fe para reconozcamos la presencia de Jesús en nuestra historia. Oremos.
Queremos compartir nuestros caminos
• Que nuestra Iglesia sea la comunidad reunida en el amor, en la escucha y acogida de la Palabra, en la memoria de la última cena, en la entrega y donación, en el pan compartido, en la acogida del peregrino…
Queremos compartir nuestros caminos
• Que nuestra fraternidad y solidaridad encuentren su autenticidad y crisol en que los hombres y mujeres de hoy puedan ver en los creyentes a Jesús resucitado y sus signos de vida y esperanza.
Queremos compartir nuestros caminos
• Que todos nosotros y nosotras seamos conscientes de que podemos ver al resucitado en la persona desconocida, en el caminante, en el peregrino que se acerca, en el prójimo, en la fracción del pan, en la Eucaristía…
Queremos compartir nuestros caminos
• Que los demás nos reconozcan en su particular camino de Emaus en el compartir nuestra vida sencilla con alegría y esperanza, en nuestra entrega de cada día, en la fraternidad.
Queremos compartir nuestros caminos
• Que transitemos en este tiempo de Pascua por los caminos de los descreídos, desesperanzados, abandonados, olvidados, siendo luz, esperanza, palabra y gesto que anuncian otra vida más plena, esperanzada, fraterna y luminosa.
Queremos compartir nuestros caminos
Padre Madre buena, que acertemos a anunciar el Evangelio, dando testimonio de lo que hemos visto y oído, para que los demás escuchando y viendo, crean.
Vicky Irigaray
