
Seamos voz del silencio, de los que reclaman justicia y de los que tocan los corazones, para curar sus heridas. Preciosa canción para iluminar nuestra meditación sobre las bienaventuranzas.


Seamos voz del silencio, de los que reclaman justicia y de los que tocan los corazones, para curar sus heridas. Preciosa canción para iluminar nuestra meditación sobre las bienaventuranzas.
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