
Cuando todo se vuelve negro, cuando todo sabe a derrota, cuando todo pierde sentido, cuando es todo desesperanza y soledad… HAY SIGNOS, pobres, limitados, sencillos, propios del lenguaje de Dios, que nos hablan de su Hijo, Resucitado, que te anuncian el encuentro con El… Y sientes ALEGRÍA desbordante y serena, contagiosa y plena. PAZ radiante y que aquieta, que calma y llena y el DESEO ardiente de comunicarlo TODO DE NUEVO. ¡Corramos a su encuentro! Feliz Pascua
