Fe Adulta

Reflexiones en torno a un estilo personal pastoral

1.-          Doy gracias a Dios porque he vivido todos los años con ilusión.

2.-          He empezado muchos programas, pero luego el cura siguiente generalmente ha ido por otro lado (como yo he ido por otro lado con respecto al cura anterior a mí). No es culpa del cura siguiente, o del anterior, o de mí, que también, sino por la falta de un proyecto pastoral diocesano.

3.-          He vivido bastante bien la realidad de los pueblos, y he ayudado a suscitar acciones y organizaciones de grupos de tipo social.

4.-          He empezado en todos los pueblos reuniones en torno al evangelio y a una nueva teología.

5.-          Es discutible, pero no he vuelto ni he mantenido la relación con las personas de los pueblos donde he estado.

6.-          He intentado trabajar con los curas de la zona (arciprestazgos), y algo he conseguido, pero no hemos llegado a formar equipo estable.

7.-          Ha sido un acierto el estar pocos años en cada lugar. El cambio me ha venido bien a mí y a las personas de los pueblos.

8.-          He ido de más a menos, hacia pueblos pequeños, y creo que ese ha sido mi gran acierto.

9.-          He ido descubriendo que en las personas y en las acciones estaba Jesús actuando antes de llegar yo.

11.-        He disfrutado predicando y dando charlas, lo mismo que escribiendo. Y eso que en general no he recibido alabanzas.

12.-        Casi siempre he disfrutado de muy buenos sacristanes.

13.-        He tenido muy buenas relaciones siempre con los abuelos y los enfermos de los pueblos. También he estado muy cercano en los funerales, y creo que ha servido de consuelo.

14.-        Creo que he tenido olfato para oler el Reino de Dios y colaborar en él.

15.-        Con el obispo Francisco tuve una relación tremenda de amistad y colaboración. Con los demás obispos he andado bastante mal, sin relación y sin confianza. He sido, según expresión de uno de ellos, «mosca cojonera». He estado muchos años pidiendo en todas las reuniones diocesanas el semanario para los inmigrantes.

16.-        Con mis sugerencias y participación he sido uno de los promotores de diversas asociaciones o actividades: Proyecto Hombre, Rioja Acoge, Caritas Rural, y en los pueblos, la cooperativa de Foie-gras de Ortigosa, La Feria de las nueces en Pedroso y la Feria de Alubias en Anguiano.

17.-        He estudiado siempre el evangelio y he leído bastante. Así voy creciendo y avanzando en nuevas explicaciones. Leo bastante teología nueva.

18.-        He vivido siempre una inclinación política y vital desde los más pobres y eso me ha llevado a tener a los políticos de derechas como contrarios. He pasado, sobre todo en épocas de Franco, bastantes apuros. Y también esa inclinación hacia lo social de izquierdas me ha venido por ser un cura activo y de movimiento. Las cosas que hacía no les gustaban muchas veces a los que mandaban.

19.-        He sido muy creativo y bastante original en la pastoral, grupos, catequesis.

20.-        He sido un tanto negativo, dedicado más a lamentarme que a ver lo positivo.

21.-        Muchas veces he sido poco constante, cambiando de proyecto o actividad sin haber acabado lo anterior.

22.-        No he tenido nunca falta de dinero. Con lo que me daba la diócesis me sobraba. He pagado siempre el alquiler de la casa parroquial y he sido generoso con quien lo necesitaba. Nunca he cobrado el estipendio de las misas. Cierto que mis hermanas han sido siempre muy generosas conmigo. Comparto bastante dinero.

23.-        Me ha costado vivir la afectividad. No la he sabido vivir con amplitud. El cambiar de pueblo me ha servido para dejar de enamorarme de unas personas. A partir de los 50 años ya no tenía ningún problema.

24.-        He estado tiempo sin rezar el breviario, pero sí que hacía oración. Y he disfrutado celebrando la misa de una forma creativa, creando cada formulario.

25.-        He sido siempre muy nervioso y con mucha ansiedad. Eso lo he vivido en acciones, viajes, grupos, propuestas, y en general, ante cualquier cosa que tengo que hacer. Nunca empiezo una misa con un minuto de retraso.

26.-        No me han gustado, y menos últimamente, las reuniones masivas de curas. Sí las de pequeños grupos, y he procurado participar activamente en grupos de curas que me han ayudado a nivel arciprestal y diocesano (grupo de los 27, Fe Adulta, grupos con Fidel Aizpurúa…)

27.-        He sentido envidia cuando veía que otros curas lo hacían mejor, o cuando les salía bien las cosas o la gente les aplaudía.

28.-        Me ha chocado y dolido el que casi ningún cura me ha reconocido las cosas que he hecho bien: escribir, hablar, grupos…

29.-        Me cuesta y me resisto a que prescindan de mí en la diócesis y en las parroquias. Tengo que aceptar el ir desapareciendo.

30.-        He tenido siempre un sentido muy fuerte del ridículo, sin embargo, he sido muy valiente cuando ha hecho falta estar o actuar en circunstancias difíciles.

 

Gerardo Villar

Comparte FeAdulta Facebook